Claudio Pizarro es la sombra de la luz que se refleja en Europa. Un delantero con escazas situaciones de gol, pocas veces generadas por él mismo, casi siempre creadas por sus volates, trabajando delante de ellos, a 30 metros del arco rival. Brilla en Europa, pero en la selección no se encuentra a si mismo. Y a pesar de ser el segundo máximo goleador extranjero en la Bundesliga, su promedio de gol en la selección peruana es poca.
Un delantero sí, necesita de los volantes para hacer los goles, llegadas, llevadas, jugadas, siempre tener alguien atrás que sepa solucionarle los problemas y sobretodo que tenga bueno toque de balón. Es lo que Claudio no encuentra en la selección. El peruano que más dinero ha generado desde su salida del fútbol peruano se siente pieza clave en el equipo nacional, fundamental para cada encuentro, en especial, si lleva la cinta de capitán y la mirada de todos los peruanos por ver qué va a hacer. Claudio tiene muchas ocasiones de gol, en los cuales mete pocos. Ocasiones provenientes de las jugadas de mediocampo. Bandas por si centran la pelota y él está dentro del área para concretar de cabeza. La responsabilidad le puede causar problemas, le pasó en el Chelsea, cuando llegó y no hizo mas que dos goles en 28 partidos. Fue prestado inmediatamente al Werder Bremen, equipo de media tabla que hasta entonces jugaba por más de tres copas, y fue ahí donde se encontró con un equipo en el cual podía encajar perfectamente. Con los toques y la precisión de Diego, supo encontrar una buena racha goleadora, la que le sirvió para hacer historia y ser uno de los mejores delanteros peruanos en la historia. Está claro que en la selección no tiene con quién jugar así y por ello se dificulta mucho el juego y no se logran grandes cosas.
Claudio, al ser una llamada figura de selección, se siente ofuscado por no poder lograr lo que él quiere y lo que tantos peruanos anhelan. Tal vez su labor en el conjunto peruano haya sido diferente a la que muchos le pedimos, pero la aficionado y sobretodo la prensa son los que más firmeza e insistencia le ponen a un jugador que está mostrando poco nivel, por no decir que Pizarro no tiene muchos jugadores en la selección con quienes jugar y pocos con quienes tocar y poder generar más situaciones de gol. El problema no es él, el problema son todos. Al igual que en Europa, Claudio es un jugador que necesita de un equipo para jugar y ganar grandes cosas, no solo dependen de él. No es la luz de la selección, ni la selección su sombra.
Un delantero sí, necesita de los volantes para hacer los goles, llegadas, llevadas, jugadas, siempre tener alguien atrás que sepa solucionarle los problemas y sobretodo que tenga bueno toque de balón. Es lo que Claudio no encuentra en la selección. El peruano que más dinero ha generado desde su salida del fútbol peruano se siente pieza clave en el equipo nacional, fundamental para cada encuentro, en especial, si lleva la cinta de capitán y la mirada de todos los peruanos por ver qué va a hacer. Claudio tiene muchas ocasiones de gol, en los cuales mete pocos. Ocasiones provenientes de las jugadas de mediocampo. Bandas por si centran la pelota y él está dentro del área para concretar de cabeza. La responsabilidad le puede causar problemas, le pasó en el Chelsea, cuando llegó y no hizo mas que dos goles en 28 partidos. Fue prestado inmediatamente al Werder Bremen, equipo de media tabla que hasta entonces jugaba por más de tres copas, y fue ahí donde se encontró con un equipo en el cual podía encajar perfectamente. Con los toques y la precisión de Diego, supo encontrar una buena racha goleadora, la que le sirvió para hacer historia y ser uno de los mejores delanteros peruanos en la historia. Está claro que en la selección no tiene con quién jugar así y por ello se dificulta mucho el juego y no se logran grandes cosas.
Claudio, al ser una llamada figura de selección, se siente ofuscado por no poder lograr lo que él quiere y lo que tantos peruanos anhelan. Tal vez su labor en el conjunto peruano haya sido diferente a la que muchos le pedimos, pero la aficionado y sobretodo la prensa son los que más firmeza e insistencia le ponen a un jugador que está mostrando poco nivel, por no decir que Pizarro no tiene muchos jugadores en la selección con quienes jugar y pocos con quienes tocar y poder generar más situaciones de gol. El problema no es él, el problema son todos. Al igual que en Europa, Claudio es un jugador que necesita de un equipo para jugar y ganar grandes cosas, no solo dependen de él. No es la luz de la selección, ni la selección su sombra.


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